De acuerdo a estudios que he realizado, las concepciones de aprendizaje que tienen
los docentes, pueden ser dinámicas, y en esas dinámicas hacen transiciones, se complementan o se contradicen, impactadas, la mayoría de las veces por unas
convicciones producto de la interacción con el contexto;
esas concepciones están tan implícitas en el pensar y praxis docente que se dan por sentadas, es decir hacen parte del sentido
común instalado. Por lo tanto, se podría
considerar, sin pretensión de generalizar, que es necesario y relevante
que el componente de reflexión
en torno a las concepciones de aprendizaje haga parte de los procesos de formación continua y seguimiento personal del quehacer
de los docentes en formación y también de los que están en ejercicio, como una manera de analizar,
comprender y meditar en torno a lo que se concibe,
cómo se concibe, qué elementos
influyen en la forma de concebir
el aprendizaje y cómo impactan en la praxis,
para así mismo permitirse ahondar en los propios pensamientos y convicciones, entendiendo de donde surgen y la posibilidad de consolidarlos o transformarlos de manera más razonada.